viernes, 5 de julio de 2013

Helsinki cuanto tenemos que ver

Nos vamos relajando, parece que el chandrío solo ha quedado en subida hormonal. Estas cosas son mejor que le pasen al mendas, ya que soy un desastre y por tanto como no te complican la vida pues ala yo mismo.
Tiempo mediterráneo por lo que decidimos aprovechar nuestro pack de bus de dos días 16€ uso ilimitado, ticket sueltos 3,5€.
Los taxis los cogemos, somos 4, cuando hay que ir al aeropuerto, en nuestro caso 40€ y con nocturnidad. Precio más que razonable, aunque la bajada son 6€, 12€ la noche.
El hotel está muy bien comunicado entre el aeropuerto y el centro, 100 m. del tranvia.
Al tener temperatura ibérica, los caracoles fineses salen de sus casas a los parques y el seminudismo es popular.Nosotros con nuestro busticket hacemos lo mismo, nos vamos a ver unas islas alrededor de la city, antiguo cuartel, base de submarinos, naviera en la actualidad. Una ciudadela de tres islas que como ellos aprovechamos para pasar la mañana.
Comemos devuelta en el mercadillo del puerto 10€, con cerveza plato de salmón, con guarnición. Eldesayuno nos sube a 6€, sin zumo, bastante caro el cafe + de 3€.
La tarde la dedicamos a conocer el H. arquitectónico, que es para quedarse atónito.
Visitamos la casa Finlandia, Opera, casas de diseño, fabricas reconvertidas en salas multiuso, bibliotecas, parques multiuso, etc. Lo mismo que allá veremos dentro de muchos años.La suerte que tienen estos que no tienen choriz@ de Pamplona. Así sí que se puede ser y tener talento europeo.
Cenamos al lado del hotel, pizza barata, muy buena, sin grasa y como los del Il Capo sonrisa y amistad. Gracias porque aunque os pongamos los cuernos nos tratáis muy bien.
Dormimos con luz septemtrional, salvo dos horas que oscurece. No ruidos y sí con un parque desde la ventana que ocupa toda la pared, no sé quién dice que en Pamplona es de las ciudadescon más parques de Europa, será que no quiere que salgamos para ver nuestro retraso........
El día siguiente seguimos con los dientes afilados, fabricas que estaban en el centro, en vez de tirarlas se adaptan como espacios nuevos, estudios, bibliotecas, zonas alternativas.........
Vamos a Arabia, barrio nuevo, modelo de todo lo que teníamos que tener: sencillez y buen gusto. Junto a una entrada del mar, ahí viven sin su yate en la puerta de casa, piraguas, parques, zonas de deporte, todo sencillo, que "bilbainadas no les hacen falta.
El avión sale a la tarde y rápidamente  cogemos maletas al vión. Taxi desde el hotel y a interpretar esto de la modernez. Nos hacen autochekinarnos el ticket. Tenemos que adivinar que hay que escanear el passport y de ahí nos sale el billete para facturar las maletas. A nosotros nos sale el billete sin asientos. Así es pero los que no sean tan modernos pobres de ellos. Al entrar en el avión nos cambian las tarjetas de "abordaje" por otras con asientos y ventanilla por las molestias.
Zarra sigue que no se empapa, a la zona de seguridad con dos navajas tamaño curro y útil para cortar las 5 jotas guijuelenses. "estos cabrones se van a quedar con mis navajones", pienso pero......
El segurata escanneador (muy inteligente) que se cree no sé qué es, esta ligando con su compi rubia de bote. Así que pasamos el escanner y en vez de abrirme a mí el bolso, se lo abren a Gemma (la sospechosa), yo me río y tras hacerle vaciar todo y volver a pasar su bolso por el escanner. Voila dos navajas para descerrajar a cualquiera en tránsito.
Salimos bien pero el avión muy bien pero comida de internado de cole, vino italiano Don Simonetti, peor que el bick español. Chicken, huesudo y arroz al pesto oliente del triásico. No creo que volemos más con ellos. Como los curas, si de los pocos placeres que tenemos  en el avión no funciona adios neuronas.
Las mías se me agotan por tanto que camino a Laos desde Changrai.......bssssssss......