Vientiane:
Después del sodoma y gomorra de Van
Vieng decidimos acelerar nuestra huída, como había estado lloviendo
toda la noche y a la mañana también......decidimos salir antes y
tener más tiempo en la capital, pasar del kaying y darle al beerring
con moderación.
Desayunamos y damos otra vuelta por si
hay algo que ver. Todo guiris en furgonas como si fueran cerdos que
los llevan al matadero, encima de ellos, las piraguas autovaciables
o tubings.
Le decimos a nuestra casera que nos
íbamos y sin poner ninguna objección a la estación en tuktuk, el
bus local salía a la media hora.
Las maletas dentro del autobús, todos
los sacos en el pasillo, ventiladores y hasta un frigorífico en el
pasillo. Guiris solo nosotros los demás acostumbrados a tener el
pasillo lleno. Caso de que se llenase el bus el picapica tenía
sillas de plástico para poner en el pasillo.
Los 10 primeros kms, una hora, paradas
esperas a ver si llega alguuien retrasado. Los pasajeros sabemos que
165 km nos va a llevar 3h o más, solo se retraso 1 hora.
El bus a ratos iba con la puerta de
atrás abierta para que nos refrijerásemos, el ayudante se bajaba
para subir los sacos adentro del auto.
Con retraso llegamos a la estación de
buses, tomamos un tukutuku y al hotel pensado, estaba reformado y
estaba lleno, pasamos a otro de igual característica y 60$,
demasiado.........Al llegar a la esquina encontramos otro de la guía
y aquí sí el Mixor, 13$ con desayuno, recien estrenado con todo
incluído. Lavamos la ropa por un dólar el kilo.
Estamos en una zona céntrica y el río
a 300m, salimos por el río y allí está el mercado de noche,
vendían de todo, mucha gente paseando y dos grupos de aerobic al
ritmo de los monitores a tope de calor levantando y bajando a ritmo
las extremidades. También hay un grupo de con mbx los cuales hacen
piruetas para la gente que pasea.
La noche ha caído y la cena nos invita
a tomar la Laosbeer, muy buena y barata. Estamos en una pizzería muy
buena que al día siguiente repetimos.
Desayuno sencillo pero muy completo, la
laundry ha funcionado y en su hora la ropa está puesta. Hoy vamos a
realizar el recorrido propuesto por la guía. Tomamos un tuktuk has
la puerta del Helisio laosianos, el Patuxai le llaman y es un arco
con vistas desde arriba. Subimos las escaleras y arriba del todo
vistas de la ciudad con una avenida que parecen “los campos
Helisios.”
Paseando llegamos al mercado y en una
tienda de fotos pregunto qué vale un 18-55 de Canon, me dicen que
1.800.000 yo le bajo a 1.000.000 (100€) con antivibración, lo
compro ya que el mío me estaba dando errores y no me funcionaba.
Miramos una compacta para Juanjo, cuando ya hemos pagado nos damos
cuenta que es de baterías AA y no nos interesa. La tendera nos
devuelve los dólares y tan agradecidos.
Seguimos por el mercado llegando a la
zona de la orfebrería, están limpiando collares de oro con ácidos
y sopletes, idem con plata. Más adelante lo mismo arreglan todo tipo
de aparato electrónico
sin tirar nada a la basura. Todo se
arregla todo, la mano de obra es muy barata y la necesidad de
aprovechar las cosas es fundamental. A ver cuándo lo aprendemos y no
vamos al usar y tirar.
Paseando pasamos por una estupa
carcomida por la vegetación, estamos al lado de la embajada de
EE.UU, en frente un chino nos va a refrigerar el mediodía y
solucionar los mosquitos. Dejamos de ver los templos más importantes
para mañana y vamos a buscar una beer con paté laosiano. Lástima
que está cerrado y nos tenemos que buscar otro chiringuito. Al final
caemos en un mejicano, burritos y beer para descansar. El sol machaca
pero seguimos la ruta de la guía, más templos con poco movimiento y
una calor que nos aplatana. Al terminar la ruta volvemos al hotel a
descansar y que baje la calor......
Nada más vernos los tukutukeros nos
llaman la atención ¿quién había perdido esa mañana las fotos
para los visados? El ciruelo mayor, me reconocieron por las fotos que
era yo y me las guardaron hasta encontarme. Muerto de vergüenza, les
agradezco el detalle y cada que pasamos por allí nos saludan y se
ríen mí y de mis fotos.
Volvemos al río y mismas escenas, está
anocheciendo y la gente vientientanita siguen con sus costumbres.
Al pasar el día anterior por un
bar-restaurante que se llamaba “El Pimentón” nos entró la
curiosidad de dónde era el origen de ese restaurante. Allí fuímos
y vaya caos. Llevaban tres días abiertos y el sábado era su primer
fin de semana. El local muy bonito, 12 camareros para atender muy
pocas mesas, una parrilla- asador que el cocinero lo controlaba muy
bien. Pedimos dos cervezas y 5 vasos. Los camareros, que parecían
los hermanos Hernández, no sabían en que vaso echar. Al final en
unos vasos tipo medidor, intentaron echarnos hielos a la
cerveza.........y así un montón de jaimitadas de no conocer el
gremio. Pedimos dos tapas muy buenas de mejillón y patatas al
“pimenton”. La dueña era española casada con un gabatxo de
origen laosiano. Nos cuenta lo apurada que está con el negocio, su
socia tampoco lo conoce y la distribución del local?????????
Volvemos a cenar, hoy pizza en el
mismo sitio y la pizza muy buena por 5€, cerveza laosiana incluída.
Cansados al hotel que estaba muy cerca. Curiosamente en frente de
nuestro hotel hay 4 chicas haciendo la calle???????
Domingo es y en estos países también
se nota, la gente no madruga, nosotros queremos ir a ver el museo y
el templo más antiguo de la ciudad.
Son templos vivos, en uno de ellos
quisieron invitarnos a comer, tenían una ordenación y su madre en
francés nos invita. Agradecemos la invitación pero no, nos comenta
que la ordenación es para estar de monje una semana.........
Visitando los templos vemos un hotel
chino en construcción, lleno de containers unos chinos viven y
trabajan en la construcción de este megahotel y parecen que ahí no
salen para nada.
Para terminar nuestras visitas
templarias finalizamos con el templo Wat Si Muag, donde está el gurú
del budismo laosiano. Aquí se encuentra la estupa que aparece en la
bandera del país.
Si no tenemos bastante con esto nos
vamos a 24 km de la ciudad a ver un parque temático sobre budas en
todas las posiciones. Una hora de camino en bus para ver un parque
temático en blanco y negro. Es cierto que el paseo del bus fue más
interesante que el parque.
Volvemos a la gare de Vientiane y al
pasar por la embajada francesa, 14 de julio, gente muy chic entra a
“gorronear” tout por la france”. Se asustan al vernos piensan
que nous frantxutes ne pa possible”.
Paseando por el Mekong, lo mismo hoy
nos vamos a cenar a un indio. Hacemos un brindis por nuestros amigos
Daniel y Maricruz.
“Maricruz, Dani, Ekaitz y Enara
muchos bsssssss y estamos con vosotros. Hoy para cenar nos tomamos
dos Full Tandoori Cheaken, con chapatis, garlic nan y garlic and
cheese nan. Como si estuvieramos con vosotros en India. Es más,
iremos todos en donde el gordito, al metrópolis a tomar un Tandoori
Cheaken con King Fisher.
Pronto al hotel, se ríen de mi los
tukutukeros por mis fotos...............
El taxi nos recoge a las 5.00 am y
somos los primeros en llegar al aeropuerto. Bueno, los primeros no,
un gato negro se adelanta antes que nosotros en entrar, más vale que
la salida del país el vuelo, la entrada en Tailandia y el encuentro
con nuestra amiga Silvia es perfecta,
Mañana nos vamos de Yangon a
Mandalay,...................